Con el tiempo me doy cuenta que me voy volviendo mas fuerte, pongo mi mejor cara cuando
quiero acuchillar gente, pretendo que todo esta bien cuando el mundo se me viene abajo y mas que nada, sonrío cuando las lagrimas quiren estallar, y que sentirse o ser “fuerte” no es levantar una heladera con una mano, sino es sobrepasar todas las piedras del camino, borrar las huellas del pasado y nunca, pero nunca dejar que nada me impida ser feliz.